¿Por qué siempre que nombramos romance pensamos en Europa?

Países como Francia o Italia, siempre lideran nuestra lista, si alguna vez te has preguntado el porqué, te invito a que leas este post.

EL ROMANTICISMO EN EUROPA

Fue un movimiento espiritual y artístico que prevaleció en la cultura entre fines del siglo XVIII y finales del XIX. Filosóficamente supone una nueva valoración de la conciencia, en la que el sentimiento tiene un lugar preponderante: éste inspira una visión trágica de una realidad inalcanzable, una aguda percepción individual de la naturaleza y sobre todo una fuerte pasión por la libertad.

La conciencia individual se prolonga en la colectiva por medio del nacionalismo o populismo.

Muchos son los factores que se deben tratar para configurar el verdadero origen del romanticismo en Europa: reacción europea contra la invasión napoleónica, conciencia patriótica ante la posibilidad de tal invasión, una Italia contra una Austria, etc.

Más que una tendencia literaria o artística, el Romanticismo es un concepto de vida distinto que se gestó en Europa dentro de los márgenes del siglo XVIII, más o menos en el año 1835, y que no tuvo más de veinte años de duración.

En los dos primeros párrafos les he enseñado la definición de “Romanticismo”, es el inicio de nuestra búsqueda; la fama de este continente se le debe atribuye a los escritores y artistas que se dedicaron a difundirlo, sin ellos, jamás habría tenido fuerza.

El Romanticismo no fue un movimiento político o un paquete reformista ofrecido por un grupo de disidentes, el romanticismo fue un momento en que la humanidad podía reestructurar su visión de la vida por lo que era capaz de llegar a un nuevo nivel de conciencia intelectual y política.

El Romanticismo comenzó en el siglo 19 y denotó radicalmente la forma de percibirse a sí mismo y a la naturaleza que nos rodea. A diferencia del Clasicismo, que se situó por el orden y estableció las bases de la arquitectura, la literatura, la pintura y la música, el Romanticismo permitió a la gente alejarse de los puntos de vista estrechos y racionales de la vida y se concentró en un lado emocional y sentimental de la humanidad.

Esto no sólo influyó en las doctrinas políticas y la ideología, también mostró un marcado contraste de las ideas y la armonía durante la Ilustración.

La época romántica creció junto a la Ilustración, pero se concentró en la diversidad humana y el ver la vida de una manera nueva. Fue la combinación de la ciencia moderna y el clasicismo los que dieron a luz al Romanticismo e introdujeron una nueva visión de la vida, que abrazó la emoción antes de la racionalidad.

El romanticismo fue un período reaccionario de la historia cuando sus semillas quedaron plantadas en la poesía, obras de arte y la literatura.
Aunque este movimiento haya terminado muy temprano, muchos países continuaron siguiendo la tendencia, podría decirse que se posicionaron con ella.

¿PERO, POR QUÉ LO ROMÁNTICO CUANDO HABLAMOS DEL ROMANTICISMO?

Quién no quisiera ir a la capital del amor, París, o visitar Francia. En medio del romance pensamos en Francia, pero también pensamos en Italia; quizá ha sido la televisión desde sus inicios la encargada de enamorarnos de estos parajes, quizá los cantantes italianos y españoles, quizá las canciones…

No podemos evitar pensar en “romance” cuando vemos los inmensos castillos sobre todo de países como Inglaterra, Francia, Italia, recordamos las historias de doncellas y reinos, de poesía, cantares y corceles. Quien no, aun, desea un paseo en pareja en una góndola por los canales de Venecia. La antiguedad,

“Las pinturas, la historia de estos parajes mantienen la conexión del patrimonio románico hasta la llama de un anhelo romántico”

La palabra Roma, para designar las etnias gitanas, proviene de Rom, ‘que significa marido’; el femenino es Romni, ‘mujer’.

Romance, hacia 1140, del latín romanice, es un adverbio aplicado al habla de los romanos, posteriormente fue al lenguaje hablado por las regiones romanizadas o neolatinas, de donde hablar romance (o ‘hablar latinamente’) y después sustantivado romance, como nombre de la lengua. Luego se dijo de lo que se aplicó a los escritos en esta lengua, particularmente verso narrativo. Esta acepción se concretó finalmente al género breve en el cual se fragmentan en el siglo XV los antiguos poemas épicos.

Romantizar o arromanzar es ‘verter al romance o castellano’, siglo XIII; romancero, siglo XVI.

 

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